Por Jeffri Mateo Alcántara y Rhadames Paulino
Artículo de opinión

El Instituto Nacional de Educación Física (INEFI) atraviesa hoy una de las etapas más sólidas y significativas de su historia.
Su posicionamiento actual dentro del sistema educativo dominicano no es producto de la casualidad, sino del resultado de una visión clara, estratégica y profundamente humana, encabezada por su director ejecutivo, Alberto Rodríguez.
Durante mucho tiempo, la educación física fue considerada un área secundaria dentro del proceso educativo. Sin embargo, con la llegada de Alberto Rodríguez al frente del INEFI, esta percepción comenzó a cambiar de manera firme y sostenida.
Su gestión ha estado guiada por una convicción fundamental: la educación física y el deporte escolar son herramientas esenciales para la formación integral de los estudiantes y para el desarrollo social del país.
Uno de los principales aportes de esta administración ha sido devolverle al INEFI orden institucional, planificación estratégica y sentido de propósito.
A través de programas bien estructurados, el fortalecimiento del deporte escolar, la capacitación continua de los docentes y una articulación efectiva con las comunidades educativas, la institución ha logrado un impacto real y medible en todo el territorio nacional.
La visión de Alberto Rodríguez ha permitido que miles de estudiantes se beneficien de una educación física de mayor calidad, orientada no solo al desarrollo corporal, sino también a la formación de valores como la disciplina, el respeto, el trabajo en equipo y la sana convivencia.
De igual manera, se ha dignificado el rol del docente de educación física, reconociéndolo como un actor clave en la construcción de una educación más equilibrada e inclusiva.
Hoy, el INEFI es una institución visible, valorada y respetada.
Su presencia activa en los centros educativos y en las comunidades demuestra que la educación física ha dejado de ser un complemento para convertirse en un pilar del desarrollo educativo y social. Este avance ha fortalecido la confianza institucional y ha generado un mayor respaldo por parte de la sociedad.
Desde una mirada positiva y responsable, es justo afirmar que la gestión de Alberto Rodríguez ha marcado un antes y un después en la historia del INEFI. Su liderazgo evidencia que cuando existe visión, compromiso y vocación de servicio, las instituciones públicas pueden transformarse y cumplir con su verdadera misión social.
El INEFI de hoy es reflejo de una gestión que cree en la educación, apuesta por el bienestar de la juventud y trabaja con determinación por un mejor futuro para la República Dominicana.

Excelente Alberto Rodriguez