
NUEVA DELHI, INDIA. El cierre del estratégico estrecho de Ormuz ha desatado una severa crisis de gas en India, dejando a millones de familias sin combustible para cocinar y afectando de forma directa la vida cotidiana en distintas regiones del país.
La interrupción de esta ruta clave, por donde circula cerca del 20% del suministro energético mundial, ha provocado una drástica caída en la disponibilidad de gas licuado (GLP), generando escasez, largas filas y desesperación entre la población.
En múltiples localidades, hogares reportan semanas sin acceso al gas, obligando a improvisar métodos alternativos para preparar alimentos, mientras pequeños comercios y restaurantes enfrentan parálisis parcial o total de sus operaciones.
